Ternera ecológica

La carne de ternera ecológica aporta proteínas de alta calidad. Es una rica fuente de minerales y vitaminas (hierro, zinc, vitaminas B12 y B2 y ácido nicotínic), perfecto para los deportistas. Tiene ácidos grasos insaturados que nuestro organismo no puede fabricar. Está absolutamente garantizada la ausencia de residuos artificiales, por lo tanto, es un producto sano y básico para nuestra alimentación, hecho que aumenta su gusto y melosidad.

Su contenido en grasa varía según la parte o la edad del animal y, al tratarse de un rumiante, contiene una proporción de grasa saturada superior a otras carnes.

En Ecoviand de Brugarolas nos distinguimos por tener sólo carne de calidad para nuestros clientes más exigentes. Es por eso que sólo vendemos carne de ternera hembra ecológica. Ésta se caracteriza por ser una carne con más buena infiltración de grasa al tejido muscular, esto le da más tierna, regularidad y melosidad.

Se crían en la zona de La Pobla de Segur, ubicado en el Pirineo catalán. Los terneros viven en la montaña y en el valle, según la época del año.

De los 0 a los 2 meses de vida, los terneros lactantes pasan todo el tiempo junto a la madre, amasando en la pradera natural, en verano de monte alto y en invierno, de monte bajo más complemento alimenticio en explotación a puertas abiertas.

De los 7 a los 10 meses de vida pastan a puerta abierta en un recinto exterior de grandes dimensiones.

De los 10 a los 11 meses de vida, viven a puerta cerrada con la finalidad de proporcionar un porcentaje mínimo de grasa para que tenga un sabor óptimo. Llega a un peso final de 430 kg.

La ternera ecológica nace y crece en explotaciones ecológicas junto a sus madres. Es por este motivo que se alimentan principalmente de la leche materna y pastos, pero también de forrajes y grandes de cereales en menor proporción. Todos estos alimentos provienen de la agricultura ecológica y son libres de pesticidas y de adobos químicos.

De los 0 a los 7 meses se alimentan de forraje y ensilado procedente de los prados de la propia pradera; de pienso ecológico hecho a base de trigo, cebada, centeno, guisantes y avena; y alfalfa y paja (en el caso que el forraje de los prados no sea suficiente).

De los 7 a los 10 meses, continúan con la alimentación anteriormente explicada.

De los 10 a los 11 meses, tienen la misma alimentación que en las fases anteriores pero aumentada proporcionalmente a las necesidades energéticas del animal.

¡Nuestra carne de ternera ecológica es la más tierna!