Queso

Aunque en contenido son muy parecidos, la mayor proporción de ácidos grasos en la leche de cabra hace que su gusto sea algo más ácido. Estudios recientes demuestran que el queso de leche de cabra tiene más proteínas que el de vaca. Es bueno para el riñón e indicado para aquellas personas que sufren insuficiencia renal gracias a su bajo contenido en potasio.

El queso de vaca, en cambio, tiene un gusto más suave. En ambos casos, se tratan de quesos bajos en calorías y en sal. Son tiernos, con unas 4 y 6 semanas de maduración.

Está pensado especialmente para personas que siguen algún tipo de dieta o que tienen que comer sin sal, ya sea por problemas de tensión o colesterol.

Están elaborados con leche desnatada de vaca, fermentos lácteos, cuajo y una pizca de sal. Sin conservantes ni aditivos.

Lo vendemos al gusto del consumidor: tanto a trozos grandes como en lonchas para que el cliente lo pueda consumir de la forma que prefiera.